El hielo se ha erigido en los últimos años como un nuevo aliado en el tratamiento contra el cáncer. Este sistema conocido como crioablación crea bolas de hielo y puede matar con seguridad los tumores cancerosos que se han propagado a los pulmones. Eso es al menos lo que arrojan los resultados de un estudio multicéntrico prospectivo sobre crioablación, presentados en la reunión científica anual de la Sociedad estadounidense de Radiología Intervencionista.

Además del cáncer de pulmón, como es el caso del estudio, también se ha usado la crioterapia para tumores en otras partes del cuerpo. Este tratamiento utiliza imágenes como guía, un aplicador similar a una aguja llamado criosonda, y nitrógeno líquido o gas argón para crear un frío intenso para congelar y destruir tejido enfermo, incluyendo las células cancerosas. Se puede utilizar para tratar varias condiciones de la piel, como así también tumores dentro del hígado, los riñones, los huesos, los pulmones y los senos.

En los resultados del estudio, 22 sujetos con un total de 36 tumores fueron tratados con 27 sesiones de crioablación, que resultó ser 100% efectiva para eliminar los tumores en tres meses de seguimiento. A los seis meses, 5 de los 22 pacientes (23%) mostraron que los tumores tratados estaban como muertos. Además, la mayoría de los pacientes puede volver a casa el día después de su tratamiento y reanudar sus actividades normales. Estos resultados suponen un gran avance en el que ahora el hielo es un aliado.

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