Dentro del sector comercial y hostelería, contar con una máquina de hacer hielo siempre operativa es fundamental. Imaginemos tener un bar donde servimos coctelería Premium, la cual depende de cubitos de hielo de alta calidad, y que un día, sin previo aviso, se averíe el equipo por falta de mantenimiento. Sería un desastre para el negocio, sin lugar a duda.

Mientras que parte importante del mantenimiento, como reemplazar el filtro de agua u otros componentes vitales, requiere de un experto técnico, la limpieza es algo que los mismos usuarios pueden llevar a cabo. De hecho, aprender a limpiar el equipo es la opción más económica y eficiente, pues es una tarea recurrente que debemos realizar un par de veces al año.

Desafortunadamente, aun cuando la limpieza es muy fácil y sencilla, muchos usuarios la ignoran, descuidando significativamente el estado de sus máquinas de hacer hielo. La acumulación de suciedad, moho y placas de hielo en la bandeja dispensadora y componentes internos puede incidir directamente en el funcionamiento y vida útil del equipo.

 

¿Por qué es importante un programa consciente de limpieza?

Para los usuarios responsables de máquinas de hacer hielo, no se trata de asear el equipo cuando les pase la idea por la cabeza y tengan un par de horas libres para la labor. Este es un equipo especializado que, en entornos comerciales, se somete a alto estrés. Por ello, mantenerlo al día es fundamental para garantizar su buen funcionamiento.

Un programa de limpieza para la máquina de hacer hielo consiste en definir múltiples fechas al año en las cuales llevar a cabo de forma disciplinada el aseo de los componentes. Esta programación se debe respetar, pues de ella puede depender el buen funcionamiento del equipo en los momentos más críticos.

Además de prevenir fallos considerables, la limpieza es importante para preservar la higiene en todo momento. Hay que recordar que estamos hablando de hielo para el consumo humano, utilizado en bebidas y preparaciones gastronómicas, por lo que evitar las bacterias y los gérmenes es vital.

Ahora que la importancia está clara, pasemos a los tips esenciales.

 

Anulando el riesgo eléctrico

El primer paso para dar inicio a la limpieza de la máquina de hacer hielo es desconectar el cable de alimentación y apagar todos los componentes. Cortar la corriente eléctrica es necesario para anular el riesgo eléctrico mientras realizamos la limpieza.

Si no nos ocupamos de este primer paso, estamos expuestos a sufrir un shock eléctrico mientras limpiamos o dañar algún componente interno sensible.

 

Jabón y agua caliente para la bandeja

Uno de los componentes que más nos conviene mantener en perfecto estado higiénico es la bandeja en donde se almacena el hielo producido en cubitos. ¿Por qué motivo? El agua es el medio ideal para la preservación y distribución de gérmenes y bacterias, por lo que los cubitos de hielos representan un móvil eficiente para la distribución de dichos organismos.

Con esto en consideración, viene a ser evidente cuán importante es mantener una bandeja impecablemente higienizada y libre de microorganismos, garantizando así hielo seguro para el consumo humano. Utilizar agua caliente junto con un jabón lo suficientemente fuerte y una esponja será suficiente.

Limpieza de máquinas de hielo

 

Cepillando el condensador

Para quienes se ocupen de la limpieza de la máquina de hacer hielo, es importante que aprendan a reconocer cuál de los componentes internos es el condensador. Este componente tiene una pieza externa que le cubre, sobre la cual se acumulan la suciedad y el hielo en escamas.

Con un cepillo de alambres, hay que cepillar este componente externo hasta dejarlo libre de impurezas. Dejar que este componente esté cubierto de residuos puede incidir en su temperatura y, consecuentemente, en su desempeño.

 

Un filtro de aluminio más eficiente

Muchos equipos para fabricar hielo poseen un filtro de aluminio, similar al serpentín de un radiador, el cual mantiene el polvo y otros residuos ambientales fuera de la máquina. Naturalmente, este filtro suele saturarse de polvo, el cual se compacta debido a los niveles de humedad.

Limpiar este filtro de aluminio con agua caliente y, en caso de que sea necesario, un jabón poco agresivo, puede solucionar el problema y ayudar a mantener una temperatura adecuada en el interior del equipo.