El invierno está a la vuelta de la esquina, y es una época en la que el cambio de temperaturas en comparación a otoño es brusco, por lo que los resfriados es una situación habitual. El frío, las lluvias y, en muchos lugares, la nieve, se adueña de nuestro país.

Para intentar evitarlos, o por lo menos, reducir su fuerza, es aconsejable que sigamos unas pautas para extremar las precauciones, y hagamos frente al invierno de la menor manera posible.

Higiene y alimentación

Las gripes y los virus son más que habituales, por lo que todas las medidas que podamos tomar son pocas. Una de las más comunes es extremar la higiene es lavarse las manos con frecuencia, ya que es una parte del cuerpo que acumula gran cantidad de virus. Además, a la hora de toser o estornudar, es necesario taparse la boca, evitando así que las bacterias se extiendan a lo largo del recinto en el que nos encontramos. No restregarse la boca, los ojos o la nariz si no estás seguro de que las manos están completamente limpias, ya que puedes acelerar el proceso de los virus de esta manera, facilitando su entrada a nuestro organismo.

Una correcta alimentación para mejorar las defensas de nuestro cuerpo

Una buena alimentación, una rutina de ejercicio físico, y evitar hábitos insanos, como puede ser el caso del consumo de tabaco, ayuda a evitar posibles enfermedades. Caldos caseros, pescados y frutos secos son los alimentos necesarios para aumentar las grasas de nuestro cuerpo y conseguir así las fuerzas necesarias para combatir el frío.

Además, la vitamina C es antioxidante y ayuda a reforzar el sistema inmunológico. Brócoli, pimiento rojo, naranjas, limones y kiwi son algunos productos aconsejables de ingerir si queremos hacernos fuertes y hacerle frente al invierno.

La vitamina A es la encargada de mantener la piel en un estado óptimo, además de ayudar a los labios para evitar que estos se agrieten. Pollo, pavo, pescados y lácteos son alimentos con un alto índice de vitamina A, por lo que es aconsejable consumirlos en época de frío.

Cambios bruscos de temperatura

La calefacción en los recintos cerrados es habitual en cuanto el frío llega, y al salir al exterior después de estar allí cierto tiempo, el cambio de temperatura es enorme. Los expertos aconsejan tener las estancias a una temperatura máxima de 22º C, además de ventilarlas a menudo.

Vestimenta adecuada y por capas

Es importante adecuar la ropa a la temperatura que tenemos. En el caso de una temperatura extremadamente fría, se permite el uso de ropa térmica. Si no, lo más aconsejable es ponerse ropa cómoda, pensando que a la hora de entrar en algún lugar climatizado es necesario quitarse alguna que otra prenda. A esto es a lo que nos referimos con “vestirse por capas”.

Accesorios extra para abrigarse

Además de utilizar ropa y calzado cómodo y abrigado, dependiendo en la zona que nos encontremos, podemos tener más o menos frío. Para combatirlo, existen otras prendas, como pueden ser los gorros, bufandas y guantes, para abrigarse todavía más. Estos complementos suelen ser de lana, material ideal para que, tanto la cabeza, como el cuello y las manos entren en calor si el frío acecha con fuerza.

Practica deporte a menudo, de manera rutinaria

Realizando cualquier deporte, nuestro cuerpo entra en calor, lo cual es perfecto para combatir el frío del invierno. Realizar actividad física con regularidad tiene otras ventajas, como controlar tu peso o mejorar la autoestima de uno mismo.

 

¿Tienes algún consejo extra para evitar las gripes y constipados este invierno? ¿Sabes de otros alimentos que ayuden a combatir el frío y mejorar nuestra salud?

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Consejos para soportar un invierno saludable
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