El verano es sinónimo de sol y playa, pero también de calor sofocante, agobio e insomnio. Sin embargo, con el paso del tiempo han aparecido inventos que nos ayudan a sobrellevarlos. Uno de ellos es el aire acondicionado, pero no todo el mundo puede permitírselo y también tienden a estropearse en los momentos más inoportunos. Si es tu caso, desde ITV te damos algunos trucos con hielo que te ayudarán a tener un verano más refrescante:

1 -Un buen cocktail o un granizado

Sin duda son la estrella del verano. Ya sea en casa o en una terraza, un cocktail o un granizado te dan la vida. Si quieres innovar, hace unos meses hicimos un post con los 5 mejores cocktails para preparar con hielo.

Los 5 mejores cocktails para preparar con hielo picado

2 -Un café del tiempo

La solución para empezar el día con energía pero sin calor. También para afrontar la siesta después de una comida copiosa típica de verano. El café con hielo es una solución ideal para las fechas de calor.

gala

3- Prueba el masaje con hielo

Para los más deportistas esta opción no debe faltar en sus planes de verano. Tiene múltiples beneficios tal y como os contamos hace unos meses en este post.

Descubre los efectos del sorprendente masaje con hielo

4- Toma un polo de sabores

No tienen casi calorías por lo que van perfectos con la operación bikini. Además, están deliciosos y te refrescan al momento. Solo hay que sacarlos del congelador o hacer tus propios polos con un molde. Te dejamos ideas.

Polos de hielo compatibles con la operación bikini

5- Date un baño de hielo

El baño de contrastes entre agua caliente y helada es habitual en los SPAs y son muy saludables. Ayudan a mejorar la circulación. En verano podemos optar por una versión similar en nuestra propia bañera pero solo con la parte de frío. Al salir te olvidarás del calor por unas horas.

6- Fabrica tu propio aire acondicionado casero

Para ello necesitas colocar un recipiente poco profundo, llénalo con hielo y colócalo frente a un ventilador. A medida que el agua comienza a derretirse, crea vapor frío. Esa es la opción más básica, aunque puedes ir un poco más allá y, con mucha menos tecnología –y menos presupuesto- puedes fabricar tu propio aparato de aire acondicionado. Solo necesitarás un recipiente grande, un tubo, un ventilador y un bloque de hielo.

¿Te ha gustado?